viernes, marzo 24

Y desde que él me cuida, ya no escribo. Con su amor, mi tristeza ha huido asustada; nunca se había encontrado con un oponente. Y siendo feliz, ¿quién puede escribir? La tristeza alimenta el arte, pero el arte no alimenta mi alma. Perdón por todas esas palabras que jamás rozarán el papel.

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Amor animi arbitrio samitur non ponitur.